Qué definir antes de iniciar un proyecto de interiorismo
Un buen proyecto de interiores comienza entendiendo cómo se usa el espacio, qué debe permanecer y qué decisiones necesitan coordinarse antes de comprar mobiliario.

Primero: cómo se vive el espacio
El punto de partida no debería ser un estilo visual, sino las rutinas. Cuántas personas usan el espacio, qué actividades suceden, cuánto almacenamiento se necesita y qué elementos existentes deben conservarse.
Esa información determina distribución y jerarquías antes de entrar a una conversación de colores o materiales.
Materialidad, luz y mobiliario son un sistema
Un interior se percibe como una experiencia continua. Por eso iluminación, carpintería, textiles, piedra, madera y mobiliario deben desarrollarse bajo una misma dirección.
Cuando esos elementos se resuelven por separado aparecen contradicciones de proporción, tono y detalle que suelen ser difíciles de corregir al final.
Definir el nivel de intervención
No todos los proyectos requieren una remodelación completa. Algunas propiedades necesitan redistribución e instalaciones nuevas; otras pueden transformarse con iluminación, mobiliario, carpintería y acabados puntuales.
Identificar ese nivel de intervención ayuda a construir un alcance realista y a decidir el orden correcto de las inversiones.